Cocinar para otros es una tradición familiar...
Recibir y dar de comer me nace como un ritual donde la abundancia de la comida y la mesa servida son sinónimos de charlas y brindis, de unión y felicidad...
Sentarse a comer alrededor de una mesa, implica compartir anécdotas, vivencias, opiniones, sabores, aromas y cumplidos...
Con amigos o familia, en pareja o con gente nueva, comer y pasarla bien es un hábito que se nos hace costumbre en cada ocasión...
Sentirse agusto es una condición que no se negocia...
Me convoca el placer de recibir y dar de comer, para que se sientan agusto...
¡Vayan reservando sus lugares!
Se viene el primer "recibir y dar de comer"...